La guerra de aranceles genera inestabilidad e incertidumbre, y los flujos comerciales empiezan a desviarse para tratar de compensar lo que no se puede vender en las economías que se protegen.
Por esta razón, se hace muy necesario e inminente que Chile elabore desde ya una estrategia que le permita contrapesar el daño que generaría la mayor cantidad de entrada de productos importados a muy bajos precios, lo que perjudicaría a los productores nacionales. En lo inmediato, esto podría interpretarse como un beneficio, ya que se podrían comprar productos más baratos, pero en el mediano plazo ello tendría un efecto en el empleo imposible de recuperar.
Fernando García L.
Presidente ASIMET
ASIMET, febrero 07 de 2025
El país ya recibió un efecto del conflicto pasado entre Estados Unidos y China, que afectó su crecimiento en 2019.
La guerra comercial entre EE.UU y China ya se perfila con cierta nitidez. Es que la nación asiática respondió a los aranceles de 10% adicional que anunció el presidente norteamericano a más de US$400 mil millones en bienes provenientes de ese país.
En específico, el Gobierno de Xi Jinping comunicó que impondrá gravámenes de entre el 10% y 15% para ciertos productos estadounidenses, tales como el carbón, el gas natural licuado, el petróleo crudo, equipos agrícolas y algunos automóviles.
Asimismo, China informó que restringió la exportación de ciertos minerales que se utilizan en la producción tecnológica e inició una investigación antimonopolio contra el gigante Google.
Las medidas cruzadas, junto a las presiones arancelarias de Trump hacia otros países -como México y Canadá- tienen desconcertado al escenario económico mundial. En empresas de distintas partes del mundo ya sacan cálculos para adaptarse. Y algunos analistas hablan de una incertidumbre importante.
Para los países que aparentemente -o por ahora- no están en el radar arancelario de Trump también existen incertezas. Es el caso de Chile, donde muchos se preguntan sobre el efecto que la guerra comercial podría traer. Y si podría impactar nuestro crecimiento, especialmente en un año sensible para el Gobierno de Gabriel Boric en el que se jugará no ser el de peor desempeño económico desde el retorno a la democracia en 1990.
El posible impacto sobre Chile
En 2019, con el conflicto entre EE.UU y China en su apogeo, el Banco Central (BC) de Chile advirtió en su Informe de Política Monetaria (IPoM) los efectos que podría tener en la economía local el conflicto. «Si bien Chile no se encuentra directamente involucrado en la guerra comercial, la economía local podría verse afectada en la medida que participe en las CVG (Cadenas Globales de Valor) de los países afectados», señalaba el instituto emisor en septiembre de ese año.
Esto, según un informe de la Cepal, terminó afectando. «En 2019 la tasa de crecimiento de la economía de Chile experimentó una caída y pasó del 4% en 2018 al 0,8%, debido al menor dinamismo de la demanda interna y externa. Si bien se esperaba un repunte en la actividad a partir del segundo semestre del año, el estallido social iniciado en octubre profundizó la desaceleración del consumo y de la inversión», indica en ese entonces el documento sobre las economías de América Latina y el Caribe.
«La disminución del volumen de comercio internacional, junto con un menor precio del cobre a causa de las tensiones comerciales entre China y los Estados Unidos -añadió-, han repercutido en la caída de las exportaciones en comparación con 2018″.
Entre los economistas que analizan lo que podría ocurrir con Chile en el contexto del conflicto arancelario hay quienes están más optimistas. O son más escépticos sobre el efecto que podría salpicar. Uno de ellos es Tomás Flores, economista de LyD y exsubsecretario de Economía.
El especialista destaca que esta guerra comercial es diferente a la primera y que China llevaba años preparándose, lo que puede contener efectos muy profundos. «Ellos tienen todo un plan. No van a improvisar. Y ellos efectivamente ya definieron ciertos artículos a los cuales colocarles arancel, bien específicos, como es productos energéticos, autos, maquinaria, hecho en los Estados Unidos».
«No es a todo producto norteamericano -recalca-. Diría que el daño hasta el momento es mucho más bajo que en la primera guerra comercial». Sobre Chile, en tanto, dice que por el momento no habría un daño económico significativo. «No corregiría la proyección de crecimiento para Chile para 2025, todavía, para esta guerra comercial», destaca.
Rodrigo Yáñez, exsubsecretario de Relaciones Económicas Internacionales, tiene otra mirada. «La aplicación de barreras comerciales tiene efectos en una disminución del comercio global, con impactos directos en los niveles de actividad. En el corto plazo esto puede tener efectos directos en el nivel de crecimiento de la economía en 2025 al contar con una menor demanda externa por los productos exportados», dice.
«En el largo plazo -añade el también secretario general de la Sofofa- de profundizarse las medidas restrictivas de comercio, pueden verse impactados los precios de los commodities, como el cobre, con impactos en la inversión, en el ingreso de las familias, los ingresos fiscales, entre otros efectos».
«En 2019, la guerra comercial entre EE.UU. y China influyó en el bajo crecimiento de Chile, ya que la incertidumbre afectó las perspectivas económicas globales y la demanda de productos chilenos, especialmente cobre. Aunque el estallido social contribuyó a la inestabilidad, la guerra comercial añadió presión al crecimiento económico», explica también.
Por su parte, Juan Ortiz, académico de la UDP e investigador senior del OCEC de esa casa de estudios, dice que el inicio de una nueva guerra comercial «tiene efectos a través de diversos canales. La incertidumbre económica política ha aumentado en forma significativa a fines de 2024, minando la confianza de las empresas. Lo cual tiene efectos en la toma de decisiones a través del Canal de inversión, que impacta indirectamente en la expansión productiva del sector exportador».
Además, dice, de verse afectado el crecimiento económico de China, esto a su vez golpearía a Chile, a través de la demanda de bienes importados.
Fuente: Emol economía, febrero 05 de 2025
Según la consultora Valoriza, con la cotización adicional de 7% a cargo del empleador, «las empresas de servicios serán las más afectadas por la reforma».
Tras la reciente aprobación de la reforma de pensiones en la Cámara de Diputados, el CEO y socio de la consultora especializada en valorización de empresas, Valoriza, Max Errázuriz y Tomás Sánchez, respectivamente, aseguraron a DF que la iniciativa presenta un impacto significativo en el valor de las compañías.
Así, los ejecutivos advirtieron que debido a la cotización adicional de 7% a cargo del empleador de la iniciativa previsional “las empresas de servicios y, en particular, las de consultoría, servicios legales, servicios contables y servicios TI, serán las más afectadas por la reforma”.
De acuerdo con Valoriza, las empresas de servicio con gastos en remuneraciones en torno a 50% de sus ventas “verán afectado su margen operacional hasta en 350 puntos base o 3,5 puntos porcentuales, en caso de no traspasarse a precio o poder ajustar sus costos o remuneraciones a la baja. Se estima una caída en su valor en torno a un 17% ”, sostuvieron.
Ante esta situación, Errázuriz declaró que las empresas de este tipo “son muy intensivas en personas, por lo que las remuneraciones pueden representar un porcentaje muy relevante de los costos de la compañía”, llegando incluso a representar un 60% o más de las ventas anuales.
Por su parte, Sánchez ejemplificó que para una empresa de servicio con un margen operacional de 20%, “3,5 puntos porcentuales menos de margen representarían en torno a un 17% de caída en su valor”. Del mismo modo, aseguró que “la baja sería dramática de no poder traspasarse a precio o ajustar costos o remuneraciones a la baja”.
Las empresas de comercio minorista, importadoras o empresas industriales no intensivas en capital, donde las remuneraciones oscilan entre 20% y 25% de las ventas anuales, son otras de las que pueden sufrir las consecuencias de la reciente iniciativa aprobada por el Congreso, según los socios de Valoriza.
Esto se debe a que, al tener un margen promedio inferior al de empresas de servicio, “verán impactado su margen operacional entre 1,5 y 1,75 puntos porcentuales en caso de no poder traspasar este mayor gasto a precio”. Lo que podría impactar negativamente su valor un 16% y un 18% en promedio.
También se verían afectadas, pero de menor manera, las empresas intensivas en capital que tienen un peso de remuneraciones menor sobre su estructura de costos, con sueldos que representan porcentualmente desde un 3% hasta un 15% de sus ventas anuales en promedio.
El impacto del acuerdo llegado entre el Gobierno y Chile Vamos, en caso de no traspasar a precio esta cotización adicional, “podría llegar a equivaler a perder entre un 3% a 5% de su valor”.
Las menos golpeadas
Ante esta situación, el CEO de Valoriza, expresó que las empresas como las compañías mineras, portuarias, inmobiliarias, entre otras,“serían las que se verían menos afectadas en su valor con esta medida”.
Como una solución ante estos riesgos, los socios aseguraron que “las empresas intentarán traspasar esta mayor alza a precio, algunas con menor competencia internacional y mayor poder negociador podrán hacerlo y finalmente el alza la terminarán pagando los consumidores”.
Por su parte, las empresas que presenten mayor competencia y menor poder de mercados, tanto local como internacional, “no tendrán la misma flexibilidad y podrían terminar perdiendo hasta un 20% del valor de la empresa”.
Previenen que ante este caso, las empresas afectadas “buscarán otros mecanismos para evitar esta caída, entre los que se podrían encontrar: la informalidad, sustitución tecnológica de trabajadores, ajustes de sueldo a la baja o menores alzas a futuro”.
El crecimiento 2024 de Chile fue más bajo que el 2,7% de la economía mundial. Para 2025, el Banco Mundial prevé que el país que crezca 2,2%
No había analista que anticipara la sorpresa económica total que trajo diciembre, con una expansión de 6,6%, la mayor que ha visto el país casi tres años. Con esto, el Producto Interno Bruto (PIB) chileno se habría expandido -preliminarmente- 2,5% en 2024, superando la proyección de 2,4% que tenía el Gobierno.
Una noticia que ha sido destacada en Chile, considerando las pobres perspectivas que se tenían para la actividad. Sin embargo, el desempeño económico del país no destaca entre sus vecinos.
Del grupo de 15 mayores economías de América Latina, la mayoría creció en 2024 a tasas superiores al 3%, según datos actualizados del Banco Mundial. Es decir, Chile creció el año pasado aún por debajo de la media de ese conjunto.
Por ejemplo, la mayor economía regional, Brasil, avanzó en 2024 a un ritmo de 3,2%, indica el informe «Global Economic Prospects» del Banco Mundial, publicado en enero pasado.
De las otras economías top 10 (México, Argentina, Colombia, Chile, Perú, República Dominicana, Ecuador, Guatemala y Costa Rica, en ese orden), la mayoría fue más dinámica que Chile.
La misma lógica aplica cuando la selección se expande a las 15 más grandes (se suman Panamá, Uruguay, Bolivia, Paraguay y Honduras). El Banco Mundial excluye a Venezuela de esta revisión, por la falta de datos fidedignos de su desempeño.
De la lista, solo en Argentina se estima una recesión, lo cual ocurre por el profundo ajuste fiscal aplicado por el gobierno de Javier Milei.
En Perú, el Banco Mundial calcula que tuvo un crecimiento el año pasado de 3,1%.
Bajo el mundo
«El crecimiento en Brasil se mantuvo elevado debido al fuerte consumo. En contraste, México experimentó una marcada disminución en el crecimiento debido a una menor expansión de las exportaciones. Sin embargo, en las otras principales economías de la región —Chile, Colombia y Perú—, el crecimiento se aceleró en comparación con el año anterior, impulsado por las exportaciones y la inversión», indica la entidad multilateral.
De la lista de las 15 economías, Chile se ubica en el puesto décimo, tras Panamá (2,6%).
Mirado en perspectiva, el crecimiento 2024 de Chile fue más bajo que el de la economía mundial: 2,7%.
Para 2025, el Banco Mundial prevé que Chile crezca 2,2%, por debajo de nuevo del 2,7% del mundo.
Fuente: Emol economía, febrero 04 de 2025
Mientras algunos sectores económicos celebran la recuperación, otros bajan el telón de 2024 con negativos resultados.
El año recién pasado estuvo marcado por un desempeño heterogéneo entre sectores, que habría cerrado con una expansión de 2,5% del Producto Interno Bruto (PIB).
La gerente general de la Cámara Chilena Norteamericana de Comercio (AmCham), Paula Estévez, valoró el último Imacec, pero hizo un llamado a poner atención en que “este crecimiento se componga de mucha exportación y poca inversión”.
Desde la Cámara de Comercio de Santiago (CCS), su gerente de estudio, George Lever, sostuvo que el 2024 fue un año año de recuperación para el sector luego de “una verdadera recesión que vivió el consumo durante los dos años previos”. Por su parte, el presidente de la Asociación de Industrias Metalúrgicas y Metalmecánicas (Asimet), Fernando García, expresó que diciembre fue un “mes atípico” ya que se evidenció un crecimiento de 7,5% en su industria. Sin embargo, aclaró que “nuestro sector tuvo una caída de 2% en niveles de producción en 2024”. Este resultado los hace estar “alertas a lo que ello pueda generar”.
El presidente de la Cámara Chilena de la Construcción (CChC), Alfredo Echavarría, en tanto, aseguró que “2024 fue un mal año para la construcción año por varias razones. La inversión total en nuestro sector cerró con una caída de 1,1% en comparación con 2023 (…), la menor inversión se traduce en menos empleo, y 2024 cerró con las menores cifras de superficie aprobada para nuevas obras de construcción desde 1992”.
El presidente de la Sociedad Nacional de la Minería, Jorge Riesco, sostuvo que entre 2023 y 2024 la minería“creció aproximadamente un 15%, la cifra más alta desde marzo de 2018”. Sin embargo, aclaró que la base de comparación de 2023 es baja, y agregó que el punto clave es que “la minería tiene un alto potencial de crecimiento, pero aún estamos lejos de recuperar el peak de producción del año 2018”.
Por otro lado, la Sociedad Nacional de Agricultura (SNA) vivió un 2024 marcado por “volatilidad económica”, y proyectan que el crecimiento del sector cerrará en torno al 0% para el ejercicio recién pasado.
Desde la Sociedad de Fomento Fabril (Sofofa), resaltaron un desempeño de la industria que estuvo influido por un mejor entorno externo -que tuvo efectos positivos en la producción del sector forestal- y una recuperación de la demanda interna -con impactos positivos en el sector alimentos y el químico-, dijo su director de políticas públicas, Rodrigo Mujica.
Las proyecciones para 2025
Para este año, las proyecciones son variadas. Desde la AmCham, esperan que la economía nacional se mantenga estable, pero con una serie de factores internos y externos que emergen como una fuente de incertidumbre. La CCS, a su vez, dijo que “las expectativas siguen siendo moderadas” y que todo indica que el peak de crecimiento ya fue alcanzado y en los próximos meses se verán tasas por debajo del 3%.
La Sofofa espera una expansión de la industria en torno a 2,5%, condicionada a que las condiciones externas no empeoren progresivamente, la SNA prevé un crecimiento aproximado del 3% para su sector y la CChC estima que crecería 5,4% en relación con 2024. Asimet, en la otra vereda, prevé que este año anotará una caída de 5% en sus niveles de producción.
Para este año, Sonami espera que este año esté “caracterizado por la estabilización del proceso inflacionario y de ajuste macroeconómico post COVID. Se espera que Chile alcance su meta de inflación al torno del 3% (…). Para materializar estas oportunidades, se debe apostar por una dinamización del sector minero”.
Efecto Trump
Respecto a posibles aranceles a productos importados por parte de Estados Unidos, desde AmCham declararon que “son noticias en desarrollo, por lo que debemos ver aún cómo evolucionan y son percibidas por los mercados (…). Cabe recordar que Chile y EEUU mantienen una sólida relación”.
La CCS, por otra parte, sostuvo que no se ven grandes riesgos para su sector, ya que las principales preocupaciones residen en el sector exportador. Sin embargo, aclararon que considerando la escasa incidencia de Chile en las importaciones de EEUU y el alto grado de complementariedad comercial, “no se prevén grandes impactos”.
Desde Asimet, hicieron el llamado a que “Chile elabore desde ya una estrategia que le permita contrapesar el daño que generará la mayor cantidad de entrada de productos importados a muy bajos precios, lo que perjudicará a los productores nacionales”.
“Sonami sigue bien atento a los anuncios que pueda dar el primer mandatario de Estados Unidos”, agregó su presidente, Jorge Riesco y explicó que las medidas anticipadas por el presidente Trump, deben tomarse con cautela.
Sobre los efectos que podrían tener estas medidas en el país, el Centro de Estudios de Sonami reveló que si Estados Unidos decidiera imponer un arancel de 15% al cobre, “se estima que las exportaciones de cobre de Chile hacia ese país caerían en un 6%, mientras que las exportaciones chilenas totales de este metal caerían en menos del 1%”.
Fuente: Diario Financiero, febrero 04 de 2025
Con esta cifra el crecimiento anual llegaría, preliminarmente, a 2,5%. El dato del último mes superó ampliamente las expectativas, con una expansión de 6,6%, la mayor en casi tres años.
El Banco Central (BC) informó esta mañana que en diciembre de 2024 la economía registró un potente crecimiento de 6,6%, en comparación con igual mes del año anterior.
Con esto, el crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) de 2024 alcanzaría preliminarmente un 2,5%, superior al 2,4% que estimaba el ministerio de Hacienda. Aunque la cifra final será informada por el BC el 18 de marzo, en su informe de Cuentas Nacionales.
Se trata del mayor crecimiento mensual desde enero de 2022, hace casi tres años. Ese mes la economía creció un 7,6%. El dato, de hecho, superó ampliamente las expectativas del mercado, donde los más optimistas apostaban por un 4,5%.
De todos modos, la base de comparación no era alta. Esto, considerando que en diciembre de 2023 la economía cayó 0,7%.
Según informó el ente emisor, el resultado del Imacec se explicó por el crecimiento de todos sus componentes, destacando el desempeño del resto de bienes, en particular de la fruticultura, y de la minería. En tanto, el aumento del Imacec en términos desestacionalizados fue impulsado por la minería y el comercio.
El Imacec no minero presentó un crecimiento anual de 5,4%, mientras que en términos desestacionalizados creció 0,4% respecto del mes anterior.
Análisis por actividad
El instituto emisor detalló que la producción de bienes creció 13,3% en términos anuales, resultado que fue explicado, principalmente, por el resto de bienes y la minería. En el resto de bienes destacó el desempeño de la actividad frutícola, en particular, la producción de cerezas. En tanto, la extracción de cobre y litio impulsaron el resultado de la minería. La industria también contribuyó al crecimiento de la agrupación, reflejo de una mayor producción de alimentos y combustibles.
En términos desestacionalizados, la producción de bienes presentó un aumento de 2,3% respecto del mes precedente, resultado que se explicó por el desempeño de la minería, indicó.
La actividad comercial, en tanto, presentó un aumento de 10,6% en términos anuales. Todos sus componentes presentaron resultados positivos, destacando la contribución del comercio mayorista y minorista. El primero fue impulsado por las ventas de alimentos, en particular, por las exportadoras de frutas. En tanto, en el comercio minorista destacaron las ventas realizadas en grandes tiendas. Las cifras desestacionalizadas mostraron un crecimiento de 2,7% respecto del mes anterior.
Los servicios, por su parte, aumentaron 2% en términos anuales, resultado que se explicó por los servicios de transporte asociados, principalmente, al comercio exterior. Los servicios empresariales también aportaron al crecimiento.
Fuente: Emol economía, febrero 03 de 2025
Diario Financiero
Señor Director:
El ministro de Hacienda desestimó el impacto que pueda tener el acuerdo de pensiones sobre el empleo, al afirmar que “es una reforma procrecimiento”. Como sector metalúrgico metalmecánico, que decrecimos un 3% en 2024 y proyectamos una caída para este año de un 5%, no podemos menos que sorprendernos por este optimismo de la autoridad.
Es urgente buscar pensiones dignas para los chilenos, y como industria manufacturera, que otorga empleos de calidad, estamos dispuestos a aportar para ese objetivo, pero el Estado debe considerar que las empresas no son un barril sin fondo, principalmente las PYME, y que los recursos deben también ser generados por otras vías. ¿Ejemplo? Eficiencia en el gasto público: en 30 años la contratación de funcionarios públicos pasó de representar un 3,3% a un 4,9% del PIB, sin que ello haya significado más eficiencia. Con esta reforma, la deuda pública por pensiones llegará al 10% del PIB en 2050, si a ello le sumamos el 42% de endeudamiento actual el panorama se ve bastante incierto.
En este escenario, esperamos que el optimismo del ministro Marcel se traduzca en la renuncia a insistir en una agenda laboral que impacte aún más los costos de contratación, principalmente al proyecto de negociación ramal. Y si la intención de la autoridad es dejar un legado como Gobierno procrecimiento es esencial que les otorgue a las empresas el carácter de socias estratégicas, abogando por aumentar su competitividad en los mercados globales, para que así sean capaces de solventar los mayores costos laborales que se les ha impuesto en los últimos años.
Fernando García L.
Presidente ASIMET
ASIMET, enero 28 de 2025
Según la agencia, la cartera de proyectos en 2024 alcanzó los US$56.234 millones, un 68% más que en 2023.
InvestChile -agencia de promoción de inversiones extranjeras, encargada de promover a Chile- comunicó que la cartera de proyectos de inversión extranjera que registraron durante 2024 alcanzó US$56.234 millones, un 68% más respecto de 2023 y la cifra más alta desde la creación de la agencia en 2016.
Según señaló en un comunicado, un monto total de US$14.460 millones corresponden a 113 proyectos que ya están instaladas y en fase de desarrollo en el país, los cuales generaron 4.605 puestos de trabajo.
Las inversiones se concentran principalmente en tres sectores, Energía, con US$ 36.817 millones, Minería con US$8.649 millones y Servicios Globales y Tecnología, con US$5.400 millones.
El ministro de Economía, Nicolás Grau comentó al respecto que «Chile continúa resaltando como un polo atractivo de inversión en Latinoamérica y junto a InvestChile estamos trabajando para traer compañías que ayuden al desarrollo económico a lo largo de todo el país».
Mientras que la directora de la Agencia de Promoción de la Inversión Extranjera, Karla Flores, indicó que el alza se explica en gran parte por los proyectos relacionados con la industria del hidrógeno verde, que totalizaron US$25.617 al cierre del año pasado.
«Chile ha apostado por convertirse en un actor importante a nivel internacional en temas de hidrógeno verde, con una estrategia de promoción internacional en mercados clave y oportunidades que destacan nuestras condiciones de privilegio para la producción de un combustible limpio y sostenible, que es esencial para combatir el cambio climático en el mundo. Estas cifras dan cuenta del éxito de esta apuesta, y del trabajo de la agencia, así como de la consolidación de liderazgo de nuestro país en sectores como Minería e Infraestructura Tecnológica”, señaló.
En relación al origen de los proyectos de inversiones extranjeras, Estados Unidos, figura en el primer lugar con un monto de US$20.510 millones, seguido por Austria, Canadá y China, con US$ 11.052 millones, US$6.275 y US$3.965 millones, respectivamente.
Fuente: Emol economía, enero 21 de 2025
El presidente del gremio, Fernando García, sostuvo que “quien piense que las empresas pueden absorber estos aumentos de costo sin que ello afecte el empleo está realizando un análisis simplista y de corto plazo”.
Luego de conocidas las indicaciones a la reforma del sistema de pensiones que envió hoy el Gobierno al Congreso, el presidente de ASIMET, Fernando García, indicó que, como sector manufacturero, las empresas nuevamente tendrán que ser las protagonistas en cuanto a la generación de los recursos para financiar el aumento de las cotizaciones, sin que haya una consideración por parte del Estado para apoyarlas en su capacidad de ser más competitivas:
“Las empresas nuevamente estamos disponibles y nos vamos a tener que cuadrar con este 7% adicional a las cotizaciones, al igual como lo hicimos con la Ley de 40 horas y con el reajuste del salario mínimo. Pero esperamos también, por parte del Gobierno, una reciprocidad, en cuanto a incentivos y a generar las condiciones que nos permitan ser más competitivos en los mercados globales, sobre todo tomando en cuenta el alto desempleo que exhibe hoy el país”, indicó. Agregó que esta reforma sin duda que va a tener impacto en el empleo, afectando principalmente a las pymes. “Quien piense que las empresas pueden absorber estos aumentos de costo sin que ello afecte el empleo está realizando un análisis simplista y de corto plazo”, sostuvo.
García señaló además que, como sector, consideran que el Gobierno debería hacer un esfuerzo para ser más eficiente en materia de gasto público y destinar esos recursos a las pensiones, a la PGU, específicamente. “También es fundamental abordar el tema respecto de que la edad de jubilación tiene que amentar, en hombres y mujeres, porque la expectativa de vida es hoy mucho más alta, y así lo han entendido los países desarrollados. Eso tenemos que asumirlo como país”, sostuvo.
El dirigente gremial recordó también que el peso de la recaudación fiscal por impuestos a las empresas en Chile más que duplica el promedio de los países OCDE, con más de un 23% del total de lo recaudado. “Estamos muy por encima también del promedio en la región, que llega a un 15,8%. En este escenario, haremos el esfuerzo de aportar al tan necesario mejoramiento de las pensiones actuales y futuras de los chilenos, pero en el caso de nuestra industria, que otorga empleos de calidad y con una tasa de informalidad casi nula, tenemos dudas si tendremos las espaldas para poder solventar estos mayores costos, en un contexto de estancamiento de la economía y, principalmente, de la productividad, factores que no nos permiten competir en igualdad de condiciones con las importaciones”, concluyó.
ASIMET, enero 16 de 2025
Al interior del sector privado existe consenso respecto de que tanto el mayor aporte a la previsión como la gradualidad afectarán el mercado laboral local.
Finalmente, este miércoles se presentaron las indicaciones a la reforma previsional tras el acuerdo entre el Gobierno y Chile Vamos. Con este telón de fondo, los economistas sacaron rápidamente la calculadora para evaluar el impacto del 7% adicional de cotización.
Si se aprueba, la tasa de cotización aumentará de manera gradual en un período de nueve años. “La dura realidad es que el mercado laboral chileno no podrá absorber este mayor costo laboral sin crecimiento económico, sin que los emprendimientos y empresas puedan desarrollarse y crear empleos formales de calidad”, expresó la directora de Evidencia de Pivotes, Elisa Cabezón. De hecho, en los últimos dos años el número de empleos formales ha caído en 108.268 puestos, afirmó la experta.
Más cauteloso se mostró el director del Observatorio del Contexto Económico de la Universidad Diego Portales (OCEC-UDP), Juan Bravo, para quien “la gradualidad del aumento de la tasa de cotización permite reducir los efectos negativos sobre el empleo formal, pero no anula los efectos colaterales negativos sobre los salarios líquidos en el mediano plazo”.
Y explicó que, aunque para la mayoría de los trabajadores habrá un ajuste en los salarios líquidos en el mediano plazo, esto no es posible en el caso de los trabajadores que ganan sueldos en torno al salario mínimo, puesto que en estos casos el piso está determinado por ley. Por ello, en este segmento el alza de la cotización sí podría generar “un efecto pernicioso” sobre el empleo formal, pues implicaría un alza de costos laborales no asociado a mayor productividad laboral.
Pero Bravo destaca también efectos positivos del mayor ahorro previsional sobre la inversión y el stock de capital, lo que aumenta el Producto Interno Bruto (PIB) y con ello, se estimula la creación de empleo formal en el sector privado.
“La evidencia empírica para Chile es clara en mostrar que un mayor ahorro previsional se asocia a un mayor crecimiento, favoreciendo la generación de empleo asalariado formal en el sector privado. Si bien este efecto puede ser menor que en el pasado, debido a que la situación actual es muy distinta a la de los 80 o los 90, aun así, habría un efecto positivo sobre el crecimiento”, aseguró.
La respuesta del mundo empresarial
El mundo gremial tampoco tardó en reaccionar. La Confederación de la Producción y del Comercio (CPC) planteó varias preocupaciones. “Es valioso haber logrado un acuerdo, lo que siempre implica que las partes hagan sacrificios, cediendo en sus preferencias”, dijo la presidenta de la CPC, Susana Jiménez.
“Creemos que es importante haber logrado la compensación entre hombres y mujeres, pero la propuesta implica un costo demasiado alto para el empleador, que no refleja el costo real de la compensación. También hubiéramos esperado mayor gradualidad del alza de cotizaciones a lo largo del tiempo, para efectos de mitigar el impacto que esto puede tener en el mercado laboral”, dijo la exministra.
Con relación al préstamo que realizarán los cotizantes al Estado, Jiménez advirtió que es una herramienta que podría “adolecer de problemas de sostenibilidad” y, por tanto, es muy relevante que se transparente en la contabilidad fiscal y se tomen los resguardos para evitar perjuicios a los cotizantes.
Para el presidente de la Cámara Nacional de Comercio (CNC), José Pakomio, el alza de 7% en la cotización “afecta gravemente a las empresas de menor tamaño, que ya enfrentan desafíos de liquidez y competitividad, y aunque existe gradualidad, podría no ser suficiente”, dijo, y advirtió que este cambio puede empujar a más empresas a la informalidad.
Misma preocupación mostró Rosario Navarro, presidenta de la Sociedad de Fomento Fabril (Sofofa), quien planteó que “nos preocupa que un aumento en la cotización superior al 6% puede aumentar la informalidad laboral, si es que no va asociado a una mayor productividad. En este espíritu de acuerdos para enfrentar desafíos nacionales, llamamos a generar un clima favorable para el crecimiento y nuestra competitividad”, dijo, y agregó que “no hay mejor recaudador que el crecimiento económico ni mejor política social que el empleo”.
El presidente de la Sociedad Nacional de Agricultura (SNA), Antonio Walker, si bien valoró el acuerdo, sinceró que le preocupa el impacto que puede tener el alza de la cotización.
“Para los empleadores, el aumento de las cotizaciones es un desafío considerable, y el período de implementación propuesto resulta insuficiente para absorber este cambio sin afectar el empleo”, planteó.
El presidente de la Asociación de Industrias Metalúrgicas y Metalmecánicas (Asimet), Fernando García, sostuvo que “quien piense que las empresas pueden absorber estos aumentos de costo sin que ello afecte el empleo está realizando un análisis simplista y de corto plazo”.
El presidente de la Multigremial Nacional de Emprendedores, Juan Pablo Swett, mencionó que, en el caso de las micro, pequeñas y medianas empresas, muchas de ellas no son capaces de solventar este aumento en las cotizaciones. “¿El Gobierno y la oposición están considerando algún tipo de ayuda para micros y pequeñas empresas por estos costos laborales?”, cuestionó.
Fuente: Diario Financiero, enero 16 de 2025